Buscar
  • Somos Future Team

"Si el clima fuese un banco, los gobiernos ricos ya lo habrían salvado".


"Si el clima fuese un banco, los gobiernos ricos ya lo habrían salvado".


La Amazonia arde, el Ártico se derrite, las emisiones de CO2 continúan incrementando sin freno, muchas especies alcanzan el punto de extinción... Y entonces una niña de 15 años, Greta Thunberg, llena de ira y rabia, une las voces de muchos a través de su movimiento activista y su discurso sincero. El último, el 23 de septiembre de 2019 frente a la Conferencia Climática de las Naciones Unidas.

Además de los continuos datos alarmantes y los peligros consecuentes, ¿existe la posibilidad de cambiar las cosas? ¿Estamos a tiempo de solucionarlo? La respuesta es clara: ¡debemos reaccionar! Los expertos y los que controlan el poder son muy conscientes de la problemática. Para ello, han dedicado leyes y reformas enteras sobre maneras de actuar integradas socialmente para poder replantearlas antes de que sea demasiado tarde.

Para 2050 las emisiones de gases de efecto invernadero solamente deberían ser un mal recuerdo colectivo. Para que esto sea posible, es necesaria la participación de todas las fuerzas sociales, políticas, económicas y financieras mundiales. Los objetivos primordiales deben ser: 1) convertir la energía en energía limpia, para su uso desde el transporte hasta industrias y edificios; 2) reducir las emisiones tóxicas en un 45% entre 2010 y 2030, y cancelarlas definitivamente para 2050; 3) alcanzar para esa fecha que el 70-80% de la energía utilizada se produzca totalmente a partir de fuentes renovables.

La pasada semana del 20 al 27 septiembre, fue convocada una huelga a nivel mundial a favor de la defensa del medio ambiente bajo el lema “First Global Climate Strike”. En más de 150 países la gente se congregó para manifestar su indignación y apoyar a los huelguistas climáticos. Su mensaje era claro: exigir el fin de la era de los combustibles fósiles y demandar un cambio de dirección sobre las política climáticas.

Lamentablemente, mientras el sistema dependa casi en su totalidad de los intereses de las grandes corporaciones, los cambios se producirán de manera muy lenta corriendo el peligro de alcanzar el punto de no retorno. Pero en nuestras manos está el seguir luchando y exigiendo cambios para que las nuevas generaciones tengan un futuro mejor. O para ser más concisos: para que tengan futuro.

2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

© 2019 by Somos Future